El verano trae consigo la promesa de largas jornadas, actividades al aire libre y mucho sol. Aunque tomar el sol puede ser relajante y beneficioso para nuestros niveles de vitamina D, una exposición excesiva puede provocar quemaduras solares, una condición dolorosa que puede causar daños cutáneos a largo plazo y aumentar el riesgo de cáncer de piel. Para ayudarte a disfrutar del sol de forma segura, aquí tienes nuestros mejores consejos para prevenir y tratar las quemaduras solares.
Prevención de quemaduras solares
Prevenir las quemaduras solares es más fácil y seguro que tratar una piel que ya ha estado expuesta demasiado al sol. Existen varias formas seguras y efectivas de evitar que los rayos UV dañen tu piel, así como factores que aumentan el riesgo de quemaduras solares. Así que, antes de salir al día siguiente al sol, toma estas precauciones o haz los ajustes necesarios.
Elige el protector solar adecuado
Una de las formas más efectivas de prevenir las quemaduras solares es aplicando protector solar. Al elegir un protector solar, busca un producto de amplio espectro que proteja tanto contra los rayos UVA como UVB. Busca un SPF de al menos 30, que bloquea el 97% de los rayos UVB. Recuerda aplicar protector solar generosamente en cualquier piel expuesta al menos 15 minutos antes de salir al sol, y reaplicarlo cada dos horas, o más si estás nadando o sudando.
Lleva ropa protectora
La ropa puede proporcionar una capa extra de protección contra los dañinos rayos solares. Opta por camisas de manga larga, pantalones y gorros de ala ancha para proteger tu piel. Busca ropa hecha con tejidos muy ajustados diseñados específicamente para proteger los rayos UV. Las gafas de sol con protección UV también son esenciales para proteger tus ojos del daño solar.


