Si tu hijo lleva tosiendo una semana y aún parece cansado, a pesar de estar en reposo y tomar medicación para el resfriado, puede que empieces a preguntarte si no es solo un resfriado común. Aunque muchas tos son inofensivas, una tos persistente en niños a veces puede señalar algo más grave, como neumonía ambulante.
¿Qué es la neumonía ambulante?
La neumonía ambulante es una forma leve de neumonía que puede afectar a personas de todas las edades y suele estar causada por bacterias como Mycoplasma pneumoniae. Normalmente provoca infecciones y acumulación de líquido en los pulmones. La neumonía ambulante es más común en niños. Aunque es menos grave que otros tipos de neumonía, puede seguir siendo preocupante.
Cada año, más de 150 millones de niños menores de 5 años se ven afectados por neumonía, y la neumonía ambulante es uno de los tipos más comunes. Aunque la neumonía ambulante normalmente no requiere hospitalización, es importante monitorizar los síntomas y buscar asesoramiento médico si persisten o empeoran.
Síntomas de neumonía ambulante en niños
La neumonía ambulante comparte muchos síntomas con el resfriado común, por lo que a menudo se pasa por alto. A continuación se muestran los indicadores más comunes.
- Una tos seca y persistente que dura más de una semana


