El Departamento de Transporte (DOT) exige exámenes de salud para las personas que conducen vehículos comerciales. Estos exámenes consisten en evaluaciones de salud física y mental para asegurarse de que están aptas para conducir y manejar sus vehículos. Aprende qué llevar a un examen del DOT, cómo prepararte y qué esperar durante tu visita.
¿Quién necesita un examen físico del DOT?
Antes de comenzar un trabajo que implique preocupaciones de seguridad pública o personal, puede que se te pida que realices un examen médico del DOT. Necesitarás aprobar este examen para obtener el carné de conducir comercial (CDL), que es obligatorio para muchos tipos de vehículos según el tamaño o la ocupación. Otros trabajos que no requieren el CDL también pueden depender de aprobar un examen médico del DOT.
Las certificaciones médicas del DOT son válidas por dos años, salvo que se indique lo contrario según los resultados de tu examen inicial o condiciones de salud subyacentes. También pueden ser requeridas en el momento de renovar la CDL, y según lo solicite o exija el empleador.
¿En qué consiste un examen físico del DOT?
Un examen físico DOT es muy similar a un reconocimiento anual e incluye una revisión exhaustiva por parte de tu médico. Tu médico escuchará tu corazón, pulmones y abdomen, y examinará tus ojos, oídos, boca y garganta como parte del examen físico. Se realizará un análisis de orina, junto con tu presión arterial y otros signos vitales. Se analizará tu visión y audición, y tu médico realizará un examen neurológico para comprobar tus reflejos y salud cognitiva. También se te pedirá que rellenes un cuestionario de salud mental y emocional para evaluar tu bienestar mental.
Los siguientes son los criterios para aprobar un examen médico del DOT:
- Tensión arterial por debajo de 140/90


