Niños hiperactivos que no pueden prestar atención al profesor. Un niño con energía infinita para jugar y correr. Una niña que carece de control de impulsos. Para muchos, esta es la percepción del TDAH (trastorno por déficit de atención/hiperactividad). Suena muy familiar, ¿verdad? La mayoría de la gente conoce uno o dos de los síntomas del TDAH o tiene un familiar o amigo que recibió un diagnóstico de TDAH de niño.
Mucha gente lo considera un trastorno infantil. Sin embargo, el TDAH es común en la edad adulta. De hecho, el 4,4% de los adultos estadounidenses tiene TDAH. Es una cifra enorme, especialmente si se tiene en cuenta que el TDAH puede estar infradiagnosticado entre los adultos. Como a menudo se malinterpreta, aprender cómo es el TDAH en adultos, cómo recibir ayuda si tú o un ser querido presentáis síntomas de TDAH y aprender estrategias para el manejo puede ser beneficioso.
¿Entonces, qué es el TDAH?
Según los CDC, las personas con TDAH muestran un patrón persistente de desatención y/o hiperactividad – impulsividad que interfiere con el funcionamiento o el desarrollo. El TDAH es uno de los trastornos del neurodesarrollo más comunes, generalmente asociado y diagnosticado durante la infancia. Desafortunadamente, el TDAH a menudo no se diagnostica en niños y adultos, y algunas personas no encuentran un diagnóstico formal hasta la edad adulta.
Esto es lo que hace que el TDAH sea tan difícil de diagnosticar y entender: ninguna prueba individual puede ayudar a los clínicos a diagnosticar el TDAH en adultos o niños. Alcanzar un diagnóstico formal puede llevar tiempo y paciencia. Los médicos de atención general, pediatras y profesionales de la salud mental (fisiatras o psicólogos) pueden ayudar a diagnosticar, y pueden ayudar a controlar los síntomas del TDAH.


