Es esa época del año: si no tienes un resfriado o aún no lo has cogido, parece solo cuestión de tiempo antes de que tú o tus hijos tengáis uno. Probablemente sepas que los resfriados son causados por una amplia variedad de virus, que es la principal razón por la que nunca podemos dejar de contagiarnos. También puede que hayas oído hablar de un virus específico conocido como RSV o Virus Respiratorio Sincitial. El virus respiratorio sincicial (VRS) es uno de los virus específicos que causa síntomas leves, similares a los del resfriado.
Algunos datos sobre el RSV.
- Casi todos los niños se infectan con el VRS antes de los 2 años.
- La mayoría de los casos solo presentan síntomas leves como otros «resfriados», pero el RSV es la principal causa de hospitalización en bebés menores de 1 año porque puede provocar infecciones más graves como bronquitis o neumonía. Alrededor del 25-40% de los lactantes y niños afectados desarrollarán bronquitis o neumonía.
- Las infecciones relacionadas con el VRS provocan más de 2 millones de visitas al médico o a urgencias en niños menores de 5 años.
- El VRS puede afectar a personas de todas las edades. Los bebés prematuros y los adultos mayores con enfermedades crónicas tienen más probabilidades de desarrollar infecciones secundarias graves.
- Como las personas no desarrollan inmunidad duradera contra el VRS, pueden infectarse repetidamente.
¿Cuáles son los síntomas del VRS?
El VRS puede causar una gran variedad de síntomas, desde muy leves hasta potencialmente mortales. Algunos de los síntomas más comunes incluyen:
- Congestión nasal, mocos, tos leve y fiebre leve son los síntomas iniciales típicos.
- Tos ronca, «ladrando».


