Los exámenes médicos regulares y las pruebas de cribado pueden ayudar a identificar problemas antes de que comiencen o en fases tempranas, cuando las posibilidades de tratamiento y/o curación son mayores. Este tipo de cita médica tiene varios nombres, incluyendo revisión anual, examen físico anual, examen físico rutinario o simplemente examen físico. El tipo de examen, así como la necesidad de realizar diversas pruebas de cribado, depende de la edad, antecedentes de salud y familiares, y de ciertas elecciones de estilo de vida (como el nivel de actividad física y si fumas).
¿Qué incluye un examen físico?
- Historial médico actualizado – Esto suele hacerlo el paciente antes de que acuda a un profesional sanitario, también conocido como «papeleo» o relleno de formularios. Habrá preguntas sobre cambios en tu salud, así como sobre medicamentos actuales, alergias, suplementos y cirugías recientes.
- Chequeos de signos vitales – Incluyen parte o la totalidad de la altura, peso, presión arterial, frecuencia cardíaca y respiratoria, y temperatura.
- Examen visual – Una especie de «inspección» de tu aspecto en busca de signos de posibles condiciones que puedan indicar problemas de salud subyacentes, incluyendo cabeza, ojos, pecho, abdomen, sistema musculoesquelético (manos, muñecas, tobillos) y función del sistema nervioso (hablar y caminar).
- Examen físico – Continuación del examen con el uso de herramientas especializadas para examinar ojos, oídos, nariz y garganta. Otros aspectos incluyen escuchar el corazón y los pulmones, examinar la piel, el cabello y las uñas, evaluar la función motora y los reflejos, y posible examen de otros órganos físicos.
- Pruebas de laboratorio – Para completar el examen, se puede extraer sangre para una variedad de pruebas.


