La presión en tu oído interno se ha ido acumulando a lo largo del día, dificultando oír. La incomodidad persiste por mucho que tires del lóbulo o intentes estallar los oídos. Sientes un dolor constante en el conducto auditivo que no desaparece, y el mundo a tu alrededor parece amortiguado, como si estuvieras bajo el agua.
Estos son síntomas comunes de una infección de oído. En Integrity Urgent Care, estamos aquí para ayudarte a sobrellevar las molestias y encontrar el tratamiento adecuado rápidamente.
¿Qué es una infección de oído?
Las infecciones de oído (otitis media) ocurren cuando se desarrolla una infección bacteriana detrás del tímpano, causando inflamación. Además del resfriado común, las infecciones de oído son la principal causa de las visitas de los niños al médico. Si tu hijo tiene fiebre y tira de sus oídos, puede ser señal de que está experimentando el dolor y las molestias de una infección de oído.
Tipos de infecciones de oído
El tipo más común de infección de oído se produce en el oído medio (otitis media aguda), el espacio entre el tímpano y el oído interno. Si el líquido queda atrapado en este espacio —lo que puede ocurrir tras una infección viral o bacteriana — puede crear un entorno donde pueden crecer bacterias, lo que conduce a otitis media aguda.
Las infecciones del oído externo, también conocidas como otitis externa o oído del nadador, son causadas por inflamación del conducto auditivo entre el oído externo y el tímpano debido al crecimiento de bacterias. Los síntomas incluyen dolor e hinchazón del oído externo, sensibilidad al masticar y audición afectada.


