¿Qué es el sarampión?
El sarampión es más común en niños, una infección viral altamente contagiosa que afecta principalmente al sistema respiratorio. Está causada por el virus del sarampión, que se propaga fácilmente por el aire cuando una persona infectada tose o estornuda. Afortunadamente, el sarampión puede prevenirse mediante la inmunización.
Síntomas del sarampión
Fiebre alta
Uno de los síntomas iniciales del sarampión es la fiebre alta. La temperatura corporal media humana oscila entre 97,5°F y 98,9°F. Si tú o alguien en tu hogar experimenta fiebre baja que sube gradualmente hasta superar los 104°F durante varios días, es fundamental estar atento a otros signos del sarampión.
Tos
Además de la fiebre, muchas personas con sarampión desarrollan tos seca, mocos, dolor de cabeza y ojos rojos y llorosos. Estos síntomas pueden imitar una infección respiratoria superior o un resfriado común, pero si persisten y van acompañados de fiebre, pueden ser señales de sarampión.
Fatiga y dolores corporales
Los síntomas del sarampión suelen desarrollarse de forma gradual, en lugar de de golpe. A medida que avanza la infección, las personas suelen experimentar una caída significativa de los niveles de energía, acompañada de dolores musculares y molestias musculares. Aunque la fatiga y los dolores corporales también son comunes en otras infecciones virales como el resfriado o , también se observan con frecuencia en personas con sarampión. Esta molestia general puede dificultar la realización de las actividades diarias y también puede provocar una disminución del apetito, afectando aún más tu bienestar.


