Quienes luchan contra trastornos mentales o conductuales suelen preguntarse: ¿cuáles son mis opciones de tratamiento? Debido a la mayor concienciación sobre la salud mental y a la reducción del estigma social en torno a estas condiciones, existen varias opciones para quienes padecen trastornos mentales o de salud conductual. Desde medicamentos y asesoramiento, hasta cambios en el estilo de vida y mindfulness, las personas pueden abordar su condición desde múltiples ángulos. Xpress Wellness Behavioral Health entiende estas necesidades y puede dotar a los pacientes de las herramientas y técnicas necesarias para lograr o recuperar el equilibrio en sus vidas. Descubre qué opciones están disponibles, cómo se utilizan y por dónde empezar en el camino hacia el bienestar general.
Medicamentos para la salud mental
Los medicamentos para la salud mental se utilizan a menudo en casos graves o persistentes de trastornos mentales y conductuales. Estos medicamentos suelen prescribirse a corto plazo y a menudo se usan junto con psicoterapia y cambios en el estilo de vida para hacerlos más efectivos. El objetivo de los medicamentos para la salud mental es devolver el equilibrio de la química cerebral, aportando alivio al paciente, pero también dándole claridad y confianza para practicar técnicas que traerán alivio a largo plazo.
Los tipos de medicamentos para la salud mental incluyen:
Antidepresivos – Utilizados tanto para tratar la depresión como algunos trastornos de ansiedad, pueden mejorar el estado de ánimo, aumentar la energía y ayudar a las personas a concentrarse. Estos medicamentos no son adictivos ni causan dependencia de drogas. La mayoría de las veces, estos medicamentos son inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) o inhibidores de la recaptación de serotonina y noradrenalina (IRSN).
Medicamentos ansiolíticos – Estos medicamentos se dirigen principalmente a los trastornos de ansiedad y pánico generalizados, pero también pueden ayudar a reducir la agitación y el insomnio en otros tipos de trastornos. Los ansiolíticos a largo plazo suelen ser ISRS o IRSN, pero los de corto plazo pueden usarse para ayudar a controlar ataques de pánico o ansiedad severa. Los medicamentos ansiolíticos a corto plazo, como las benzodiacepinas, pueden causar dependencia, por lo que hay que tener precaución al tomar estos medicamentos.


