Si has estado lidiando con un dolor persistente en el pie, la espinilla o la cadera que no desaparece, puede que te preguntes: «¿Cómo se siente una fractura por estrés?». Es una idea válida y merece la pena explorar, especialmente si estás mucho tiempo de pie, has cargado mucho peso recientemente o has experimentado un movimiento brusco. Así es como puedes determinar si puedes tener una fractura por estrés.
¿Qué es una fractura por estrés?
Las fracturas por estrés son pequeñas grietas en el hueso y son más comunes en huesos que soportan peso que en los que no soportan peso. Las piernas inferiores y los pies son los lugares más comunes donde ocurren fracturas por estrés. Este tipo de lesión suele ser causada por movimientos repetitivos o sobreuso.
A diferencia de una fractura repentina, las fracturas por estrés tienden a aparecer poco a poco. Puede que al principio no sientas nada, pero con el tiempo el dolor se vuelve más persistente y difícil de ignorar.
¿Cómo se siente el dolor por una fractura por estrés?
Muchas personas describen el dolor de una fractura por estrés como un dolor sordo que empeora cuanto más utilizan la zona afectada. Puedes notarlo durante una carrera o incluso después de estar de pie durante largos periodos seguidos. Puede empezar como dolor o un músculo tirado, pero a diferencia del dolor muscular, no mejora con un descanso prolongado, masajes suaves o estiramientos.
Si la molestia se vuelve más aguda o más enfocada en un punto, es una señal de alerta de que podría estar ocurriendo algo más grave. La inflamación, la sensibilidad al tacto y el dolor que mejora con el descanso pero vuelve rápidamente con la actividad también son signos comunes de fractura por estrés. Si no se trata, una fractura por estrés puede agravarse y tardar más en curarse.
Diagnóstico y tratamiento de fracturas por estrés
La única forma de saber con certeza si tienes una fractura por estrés es hacerte una radiografía. Xpress Wellness Urgent Care ofrece radiografías rápidas y cómodas en nuestras numerosas ubicaciones. Sin necesidad de cita, puedes recibir una evaluación profesional a tu propio ritmo para volver a sentirte mejor y más rápido.


