El verano trae sol, aire fresco y, desafortunadamente, erupciones que pican si te rozas con la planta equivocada. La hiedra venenosa, el roble venenoso y el sumac venenoso liberan un aceite natural llamado urushiol, una sustancia que provoca reacciones alérgicas en hasta el 85% de las personas. ¿El resultado? Erupciones rojas, con picor y a menudo llenas de ampollas que pueden arruinar seriamente tu diversión al aire libre.
Saber cómo reconocer estas plantas puede ayudarte a mantenerte alejado. Pero incluso cuando tienes cuidado, el contacto puede ocurrir, por lo que también es clave saber qué hacer si aparece un sarpullido.
¿Cómo son las plantas venenosas?
Aunque la erupción que causan es similar, no todas se parecen a ellas. Cada una crece en diferentes regiones y tiene características únicas que pueden ayudarte a identificarlas.
Hiedra venenosa

Probablemente hayas oído la frase «Hojas de tres, déjalo estar» – eso es hiedra venenosa. Sus característicos tres folíolos brillantes tienen puntas puntiagudas y bordes ligeramente dentados. Dependiendo de la estación, las hojas pueden variar desde rojo (primavera) hasta verde (verano), naranja o carmesí (otoño). También puede producir bayas pequeñas y blancas.
- Región: Crece como enredadera trepadora en el sur, medio oeste y este; como arbusto en los estados del norte.
Roble Venenoso




